Una tradición familiar

Romeo S.r.l. fue fundada por Paolo Romeo, tercera generación de una familia cuyas raíces y tradición en este sector fueron establecidas por Giuseppe Romeo, abuelo de Paolo, a principios de los años treinta.

Giuseppe abrió su taller en 1935, comenzando a producir las frutas confitadas Romeo y estableciéndose en un sector en crecimiento, gracias a su maestría y profesionalidad; empresas ya establecidas, como Alemagna, solicitan continuamente colaboraciones con Giuseppe, que se ha convertido en un punto de referencia en el mundo del confitado.

Esta gran herencia moral y esta tradición se transmitieron a Adalberto, hijo de Giuseppe y padre de Paolo, que gracias a su talento sigue manteniendo la calidad a un alto nivel, suministrando sus frutas confitadas a las pastelerías más renombradas.
La artesanía y la maestría de la familia Romeo se unen a un equipamiento moderno gracias a Paolo, que en 1985 dio sus primeros pasos en el mundo de la confitería.

Su juventud, su tenacidad, su pasión y su competencia sin límites permiten a la empresa dar un paso más en materia de calidad, introduciendo nuevos productos en los procesos, como el confitado de verduras, frutas exóticas y castañas.

Hoy en día, la empresa, para satisfacer las necesidades del mercado y las numerosas peticiones, ha combinado la planta tradicional con una moderna planta de confitado al vacío, consiguiendo una producción artesanal a gran escala sin renunciar, no obstante, a la calidad que nos ha distinguido durante todos estos años, elaborando siempre productos de alto nivel, como los del abuelo Giuseppe.

Nuestra técnica

Sólo compramos fruta italiana a empresas seleccionadas de toda Italia con las que hemos desarrollado una relación de confianza. La fruta debe estar en su punto justo de maduración, para que los aromas y olores se expresen al máximo.